¡Doble celebración! 20 aniversario de Residencia Madre y 25 de Edad Dorada Andalucía
El pasado jueves, 21 de mayo, vivimos en la Residencia para Mayores Madre en Écija, gestionada por Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía, un día verdaderamente especial. Un acto institucional para celebrar un doble aniversario que nos llena de orgullo y gratitud: los 20 años de la residencia y los 25 años de Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía.
“¡Fue una experiencia fantástica! fantástica, antes, durante y tras la celebración.”
Antes: un equipo volcado en que todo saliera perfecto
Antes de que llegara el gran día, todo el equipo arrimó el hombro para que cada detalle estuviera a la altura de la ocasión. La coordinación, el esfuerzo compartido y las ganas de hacer las cosas bien fueron evidentes desde el primer momento. Trabajar así, de manera cohesionada y con un objetivo común, es precisamente lo que más valora y aplaude la dirección del centro. Porque cuando un equipo actúa como tal, los resultados hablan solos.
¡Así es el día a día en Residencia para Mayores Madre!
Durante: emoción, agradecimiento e ilusión
La respuesta a la invitación fue prácticamente total. Faltaron muy pocos de los invitados, lo que ya de por sí dice mucho del cariño que rodea a este proyecto. Más de un centenar de personas se dieron cita en la residencia: residentes, familiares y personal del centro, todos reunidos para compartir un momento que iba mucho más allá de un simple acto protocolario.
Contamos con la presencia del presidente y la gerente de la asociación, Julio Millán Medina y Francisca Fuentes, quienes representaron a los más de 600 trabajadores que forman parte de Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía. Su presencia no hizo sino subrayar la importancia de la fecha y el compromiso de la organización con todos los centros que gestiona.
El eje central del acto fue el agradecimiento, y así se sintió en cada intervención.
Un agradecimiento profundo y sincero a la Familia Osuna Ostos a la que se debe la existencia de la residencia, a los residentes y sus familias por la enorme confianza que depositan cada día en Edad Dorada Andalucía, y a los trabajadores que, desde sus diferentes responsabilidades, hacen posible el día a día del centro, con esa alta dosis de cariño que se les solicita. Las intervenciones fueron muy emotivas, y se notó: en las caras, en los gestos, en las miradas. Agradecimiento, cariño e ilusión por seguir cumpliendo años juntos.
Y es que en la Residencia Madre no solo se ofrece alojamiento, atención sociosanitaria y manutención. Se ofrece también todo el cariño y el afecto que nuestros mayores se merecen. Esa es la seña de identidad de Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía, y en un día como este se pudo ver y sentir con especial claridad.
Durante el acto, la directora del centro hizo entrega de diferentes estatuillas como símbolo de agradecimiento y reconocimiento a diferentes personas e instituciones por su valor en la marcha diaria de la Residencia para Mayores Madre:
- Representación de:
- Todos los familiares: Margarita Ruiz.
- Todos los trabajadores: Dolores Nieto.
- Ayuntamiento: Silvia Heredia.
- Farmacias (que hacen los pastilleros de los residentes desde la apertura del centro).
- Voluntaria de honor: nuestra querida Mari Cobreros (antes de abrir la residencia ya era voluntaria nuestra).
- Peña Flamenca Teresa León.
- Grupo Astigitanos Somos.
- Hermandades que colaboran con nosotros haciendo voluntariado:
- Hermandad de la Expiración.
- Hermandad de la Virgen del Valle (patrona de Écija).
- Hermandad Virgen del Valle.
Muy buen ambiente
Tras las intervenciones llegó un momento más distendido: el aperitivo. Momento amenizado y animado por la actuación del Grupo “Astigitanos Somos”. El ambiente fue relajado y cordial, con todo el mundo muy contento y expresando lo bien que había salido todo. El catering Lecaser estuvo a la altura de las circunstancias, y así lo reconocieron los asistentes. Un aplauso también para ellos, porque los pequeños detalles contribuyen a que una celebración sea redonda.
Cuando los invitados fueron marchando, los trabajadores y trabajadoras se quedaron un ratito más. Fue un tiempo más relajado, divertido y de buen ambiente, ese tipo de momento que se da de manera natural cuando hay un equipo que se lleva bien y comparte algo más que una jornada laboral. El mejor broche posible para un día que quedará en el recuerdo de todos los que tuvimos la suerte de vivirlo.



























